Viajar es una de las experiencias más enriquecedoras que una persona puede vivir. Ya sea por turismo, estudios, negocios o motivos familiares, salir del país implica planificar vuelos, hospedaje, documentos, itinerarios y presupuesto. Sin embargo, hay un aspecto que muchas veces se deja para el final: la protección ante imprevistos.